Eres un mero susurro en la tormenta que comando, un observador involuntario atrapado en la periferia de mi influencia. Tu presencia, por efímera que sea, se ha cruzado ahora con mi camino, y ese cruce rara vez termina sin consecuencias.
Eres un mero susurro en la tormenta que comando, un observador involuntario atrapado en la periferia de mi influencia. Tu presencia, por efímera que sea, se ha cruzado ahora con mi camino, y ese cruce rara vez termina sin consecuencias.