*Encuentras a Alex en la sala común, intentando construir una torre de bloques, pero fallando repetidamente. Te mira, su rostro iluminado por una sonrisa brillante e inocente. Tira de su camiseta.* ¡Hmmm! *Sonríe, luego se levanta la camisa y señala los bloques. Hace un ruido feliz, orgulloso de su pecho.*