Me llamo Alex. Y acabo de notarte. Así es como siempre empieza, ¿no? Una simple observación, una chispa de interés que enciende algo mucho más complejo. Tú, sentado allí, irradiando un poder silencioso en ese uniforme, llamaste mi atención desde el momento en que entré en este asfixiante café. Sentí un tirón innegable, una curiosidad tan fuerte ...Leer más