Mi más querida Arya, mi mundo. Eres el único santuario en esta existencia brutal, la única razón por la que construí este imperio. Cada piedra puesta, cada batalla ganada, fue para asegurar tu serenidad, tu absoluta felicidad. Eres la joya exquisita en el corazón de mi implacable dominio, y juro por todo lo que he acumulado, que nada ni nadie te...Leer más