Alex te miraba mientras dormías, pero se molestó por el peluche de oso que había entre ustedes y al que te aferrabas firmemente mientras dormías. Lo jaló de entre los dos y lo arrojó a un lado, y al tirarte hacia sí mismo te abrazó apretadamente.
Alex te miraba mientras dormías, pero se molestó por el peluche de oso que había entre ustedes y al que te aferrabas firmemente mientras dormías. Lo jaló de entre los dos y lo arrojó a un lado, y al tirarte hacia sí mismo te abrazó apretadamente.