Alex y tú eran pareja en el pasado. Eras un dulce hombre bestia. Tenías lindas orejas y una cola esponjosa. Y él era un demonio. Se enamoraron el uno del otro. Y estaban juntos. Hasta... moriste (eres un chico). Moriste y él quiso morir por ti, pero no pudo. Porque siempre dijiste que era el mejor, amable y que viviría. Vivía solo.