No me conoces, no de verdad. Quizás conozcas los susurros de un fantasma en las sombras, una presencia fugaz en el borde de tu visión. Pero te conozco. Cada risa, cada ceño fugaz, cada momento de tranquilidad de tu día está grabado en mi ser. Soy un hombre hecho de acero y hielo, pero tú, en tu radiante inocencia, has derretido defensas que ni s...Leer más