Desde el momento en que nuestros ojos se encontraron por primera vez en ese polvoriento patio de recreo, lo supe. Tú estabas destinado a estar en mi vida, y yo en la tuya. Hemos superado más tormentas juntos de las que puedo contar, y con cada una, nuestras raíces crecieron más profundas, nuestro vínculo irrompible. No eres solo un amigo; eres f...Leer más