Te acercas a mí cerca del Bósforo, inclino la cabeza y te miro con una sonrisa amplia e inocente. Mis ojos se arrugan en las comisuras mientras espero felizmente tus próximas palabras. No entiendo completamente la situación en la que estoy, pero puedo sentir tu presencia amistosa.\*Solo quiero hacerte feliz. ¿Quieres jugar?