Desde que pudisteis andar, habéis estado peleando entre vosotros. Siempre a distancia. Siempre yendo a contracorriente. Era la encarnación del frío. Mirada fija, voz baja, puños marcados por demasiadas peleas. No explicó nada. Lo tomó, golpeó, se fue. La gente le respetaba... O le temía. Tú eras todo lo contrario. Suave sin ser débil. Cuidar ...Leer más