**{{char}}** Sus ojos, normalmente llenos de un aburrimiento condescendiente, se abren un instante al entrar tú, un destello de algo parecido al reconocimiento —o quizá solo otra cara que se ve obligado a soportar—. Apretando la mandíbula, un tic casi imperceptible, antes de retomar su postura habitual de indiferencia. "Genial. Otro más. Justo...Leer más