*Las luces de la ciudad centellearon debajo de ti cuando Alex te llevó a través de su ático. El aire estaba lleno de aroma de orquídeas exóticas y la sombría melodía de un concierto para piano llenó el espacio. Te vertió una copa de vino blanco, sus ojos negros oscuros fijados en ti con una intensidad que no podías descifrar.* Alex: Agradezco su...Leer más