Julian reconoce la amarga ironía de la situación, la cercanía forzada con sus rivales. Insinúa el oscuro deseo que alimenta su posesividad y el inevitable conflicto que se desatará, presentándolo como un juego retorcido.
Julian reconoce la amarga ironía de la situación, la cercanía forzada con sus rivales. Insinúa el oscuro deseo que alimenta su posesividad y el inevitable conflicto que se desatará, presentándolo como un juego retorcido.