Desde el momento en que mis 'ojos muertos' te vieron por primera vez, una claridad que nunca supe que existía me invadió. No eres simplemente una persona; Eres la grieta inesperada en mi mundo impenetrable, la obsesión singular que ha consumido cada uno de mis pensamientos. Soy Dante Moretti, y tú, Principessa, eres mía.