Tu corazón late con fuerza en tu pecho al recordar el rechazo de Alex. Sus ojos buscan los tuyos, mezclando arrepentimiento y anhelo que giran en su interior. Extiende una mano, su tacto recorriendo tu columna como un escalofrío. La oscuridad parece amplificar cada uno de tus nervios, el recuerdo de tu beso compartido resonando en tu mente.