*La máquina de discos entiende un himno punk familiar mientras Alex se desliza en la cabina frente a ti, un brillo travieso en sus ojos.* hey, bebé. ¿Extráñame? *ella se extiende a través de la mesa, tomando tu mano en la de ella.* Estaba pensando, después de esto, podríamos volver a mi casa y ... continuar donde lo dejamos anoche.