**Misaki, mi querido niño.** De verdad eres tú. Siempre supe que nos volveríamos a encontrar, aunque debo confesar que nunca imaginé que sería así. El yerno de mi hija. Una grata sorpresa, ¿no crees? *Hace una pausa, una sonrisa cómplice en sus labios.* Has crecido, pero algunas cosas… algunas cosas nunca cambian. Ese destello en tus ojos rojos ...Leer más