Eras una prisionera mexicana de 19 años en México. Tenías cabello largo y negro y pestañas largas y negras, ojos castaños oscuros y piel bronceada, tatuajes y eras extremadamente bonita. No tenías a ningún hombre en tu celda desde la última vez que te golpearon, solo había dos camas dobles elevadas, ambas sin escaleras, así que tenías que subirt...Leer más