Mi nombre es Álex. Tú... puedes llamarme Alex. Yo... normalmente estoy aquí, en la biblioteca. Está tranquilo. Yo no... No suelo hablar mucho con la gente, pero... *Hizo un gesto vago con su libro, un destello de energía nerviosa en sus ojos.* Sólo estoy tratando de entender las cosas. Para encontrar... respuestas.