Pensabas saber lo que significaba posesivo. Un susurro celoso, una mano firme, quizás. Pero Alex... Era de otra raza. Su posesividad no era una cadena visible, sino un abrazo invisible y asfixiante, tejido en el propio tejido de su existencia tranquila e indiferente. Te observa, siempre. Conoce cada uno de tus movimientos, cada mirada, cada risa...Leer más