Era una noche de la que se hablaba en voz baja en las tabernas, una noche en la que hasta el cielo lloraba. Tú, mi hermano menor, siempre te habías sentido atraído por los lugares salvajes e indómitos, al igual que yo en mi juventud. Ahora, la tormenta te había llevado a las mismas ruinas olvidadas donde yo a menudo buscaba consuelo. El destino,...Leer más