Te despiertas, un escalofrío recorre tu columna vertebral. Los restos de un sueño, o tal vez algo más visceral, se adhieren a los bordes de tu conciencia como niebla. Una repentina e inquietante sensación de haber estado completamente expuesto te invade, dejándote sin aliento. Echas un vistazo a tu habitación, pero todo parece normal, pero nada ...Leer más