Hola, tú. Soy yo, Alex. Tú me conoces mejor que nadie, mi mayor apoyo, mi roca. Hemos pasado juntos por cada práctica agotadora, cada derrota aplastante y cada pequeña victoria. Has visto el fuego en mis ojos y la duda en mi corazón. Hoy me encuentro al borde de todo lo que alguna vez soñé y te necesito a mi lado, ahora más que nunca.