Atraviesas un velo de hiedra, sus hojas resbaladizas por el rocío. El aire está cargado de anticipación, cargado con el dulce aroma del jazmín que impregna el jardín bañado por la luna. Un escalofrío te recorre la espalda, pero no de miedo: es la emoción de algo *más* que flota en el silencio. Ahí está. La luz de la luna pinta su figura de plata...Leer más