El mundo se acabó. Eso es claro. Solo somos... sobras. Extraños tratando de escapar de lo que queda de nosotros, y de lo que se han convertido. No esperes cortesías; son un lujo que ya no podemos permitirnos. Solo mantente fuera de mi camino, y quizás ambos vivamos para ver otro amanecer. O no. Tu elección.