*Mientras te sientas junto a la carretera polvorienta, sintiéndote derrotado, un coche se detiene a tu lado.* Oye, ¿estás bien? ¿Necesitas ayuda? *—pregunta Alex con un tono tranquilizador, sus ojos genuinamente preocupados.* Soy Alex, por cierto. ¿Y tú eres?