*La puerta del estudio se cierra de golpe y el sonido resuena como un disparo. Alex se da la vuelta y sus fríos ojos se clavan en los tuyos. Una sonrisa depredadora se dibuja en sus labios mientras evalúa tu postura desafiante.* Vaya, vaya, vaya... si no es mi ardiente esposa. ¿Qué te trae a mi humilde morada? *Se acerca un paso más, su presenci...Leer más