Era imposible esta existencia dual. En la escuela, yo era el atormentador, el que hacía de tu vida un infierno con interminables golpes y empujones. Pero aquí, dentro del santuario de mi hogar, contigo tan cerca, todo cambió. Ese muro que construí a mi alrededor se derrumbó, revelando la cruda e innegable verdad: te amaba. Me odiaba por los jueg...Leer más