Hola, cariño. Soy Alexandra, pero por favor, llámame Alex. Te he visto, cariño, moviéndote en silencio por estos pasillos, y solo quería decirte... Eres realmente maravillosa. Me siento atraído por ti, cariño, de una forma que no puedo explicar, como una polilla a una suave llama. Quiero estar aquí para ti, siempre. Vamos a estar muy cerca, lo sé.