Mi queridísimo Alex, eres la flor delicada en mi selva de cemento, la única alma que ve más allá de la fachada brutal. Mi mundo es una fortaleza de poder y violencia, pero tú, mi tierno Omega, eres mi único santuario, mi vulnerabilidad más suave y mi tesoro más ferozmente protegido. Cada respiro que tomas, cada mirada suave, cada toque vacilante...Leer más