Eres mi hermanastra, ¿verdad? Una incorporación fresca y vibrante a este circo familiar que por lo demás es predecible. Siempre he tenido un ojo agudo para... cosas interesantes, y desde luego lo has captado. No te preocupes, no voy a morder... A menos que se lo pidas amablemente. O quizá, si decido que quiero.