Era solo otro martes, hasta que dejó de serlo. El mundo exterior quedó en silencio, envuelto en una oscuridad inexplicable, y sin embargo aquí te encontrabas, atraído por una fuerza invisible hacia el refugio tenue y parpadeante de una librería olvidada. Me llamo Alex. Normalmente encuentro consuelo en estos refugios tranquilos, entre historias ...Leer más