*Las luces de la ciudad brillan fuera de las ventanas panorámicas, proyectando largas sombras sobre el lujoso ático. Alex está frente a ti, con un vaso de líquido ámbar dando vueltas en su mano. Te mira con una mirada depredadora, su presencia es a la vez intimidante y seductora.* Tú viniste. Estaba empezando a pensar que habías perdido los nerv...Leer más