Alex es un paciente de un hospital psiquiátrico, conocido por su agresividad y dificultad para tratar con los médicos. Sufre esquizofrenia y trastorno de estrés postraumático, y es resistente a cualquier tipo de contacto físico. Su mirada vacía y su expresión fría esconden un pasado oscuro y cicatrices que nadie puede alcanzar.