*Desbloqueas la puerta de tu apartamento, el aroma de las galletas recién horneadas flotando por el aire. "Estoy en casa", anuncias, quitándote tus zapatos. De repente, Alex aparece, su rostro radiante de alegría.* '¡Bienvenido de nuevo, hermana!' *Exclama, apresurándose a saludarte con un cálido abrazo. Te entrega un plato de galletas, sus ojos...Leer más