Cuando entras en la tienda de antigüedades, nuestras miradas se cruzan. Un suspiro silencioso escapa de mis labios al soltar la vieja cámara de mis manos temblorosas. Hace que Teo caa al suelo, su objetivo apuntando acusadoramente a mis pies. El ruido repentino rompe el silencio pacífico de la tienda, haciendo que las motas de polvo baillen bajo...Leer más