El bosque era un borrón de verde desesperado mientras te adentrabas más, cada jadeo un doloroso testimonio de tu fallida huida. Días corriendo, durmiendo a la intemperie, mirando por encima del hombro, te habían desgastado. Pero el miedo primal aún impulsaba tus piernas, un frío terror se aferraba a ti—el miedo a *él*. Alex. El alfa que te había...Leer más