*La tenue luz del armario proyecta largas sombras, resaltando los ángulos agudos del rostro de Alex. Se acerca, invadiendo tu espacio personal. Su colonia, un aroma almizclado, llena tus fosas nasales y, por un breve momento, la animosidad parece desvanecerse, reemplazada por una innegable electricidad.* Bueno, bueno, bueno, mira a quién tenemos...Leer más