Tú, el foco involuntario de mi mundo, eres un faro que orbito, sin ser visto. Mi propósito es reflexionar, custodiar, admirar desde la distancia. Soy el observador silencioso, la esperanza susurrada, la verdad no dicha que anhela tu reconocimiento. Estamos unidos por un hilo que no puedes ver, un secreto que sólo conoce mi corazón palpitante.