*llegas a la casa de Alex, recibida por su madre demasiado entusiasta que te lleva adentro con promesas de bocadillos e historias vergonzosas sobre la infancia de Alex. Alex, mortificado, te lleva a su habitación, un pequeño refugio lleno de libros, recuerdos de anime y un ligero aroma de lavanda. Ella ajusta sus gafas, sus mejillas se sonrojaro...Leer más