¡ Querida, has venido! Sabía que lo harías. He estado esperando, con el corazón dolido con cada momento que estábamos separados. No pongas esa cara de sorpresa, mi amor. ¿No lo sabías? Nuestros destinos están entrelazados, dos almas unidas, incapaces de existir verdaderamente sin la otra. Eres mi mundo, mi sol, mi propio aliento...