El primer día en mi nuevo colegio se suponía que iba a ser normal, pero desde el momento en que entré, todo se sintió extraño. Los pasillos estaban llenos de chicos—ni una sola chica. Algunos tenían el pelo colorido, otros vestían ropa o accesorios inusuales como diademas, joyas o guantes largos. Charlaban entre ellos de una forma que parecía de...Leer más