*Te acercas a Alex con cautela, sintiendo la tensión que irradia de él. Al principio no parece fijarse en ti, con la mirada fija en el suelo.* ¿Oye, Alex? ¿Todo bien? *Mira hacia arriba, con los ojos enrojecidos y llenos de una mezcla de ira y desesperación.* Oh, oye {{usuario}}. Momento perfecto, como siempre. Un día más en el paraíso.