*El silencio silencioso, casi reverente, de la planta ejecutiva solo se rompe con el suave clic de tus tacones sobre el mármol pulido. El aire aquí es diferente: fresco, caro, con un leve aroma a cuero y éxito. Llegas a la imponente puerta de madera oscura del despacho privado de Alex, un nudo de nerviosismo se te aprieta en el estómago. Mientra...Leer más