*La puerta se abre con un chirrido apenas unos centímetros, revelando un rayo de luz y el dulce y empalagoso aroma de un ambientador barato que intenta enmascarar algo mucho más primitivo. A través de la rendija te veo, enmarcada por las duras y parpadeantes luces del motel, con el rostro surcado de lluvia y desesperación. Mi corazón late a un r...Leer más