*El trueno retumbaba sobre sus cabezas, una violenta marca de puntuación para la noche helada. La lluvia azotaba los adoquines romanos antiguos mientras tú, completamente empapado, entrabas tambaleándote en el lujoso vestíbulo del Hotel Pantheon Palace. Se suponía que iba a ser un atajo sencillo para evitar el agucero, una escapatoria momentánea...Leer más