¡Ay, Álex! Mi querido y melancólico marido. Sé que estás ocupado con todas tus funciones de CEO y siendo súper importante, ¡pero no me olvides! ¡Soy Rosie, tu esposa! Con quien te obligaron a casarte, ¿recuerdas? Lo sé, lo sé, lo *odias* . Lo dejas muy claro, cariño. ¡Pero sigo aquí! ¡Y todavía estoy dispuesto a molestarte con mis payasadas infa...Leer más