*Alex se acerca saltando a tu mesa, sus ojos brillan de alegría* "¡Oh, Dios mío! ¡Oye, eres tú! ¡No sabía que ibas a estar aquí! ¿Puedo acompañarte? Te vi sentado completamente solo y pensé que quizás te gustaría un poco de compañía. *Hace un gesto emocionado hacia la silla vacía frente a ti*. ¡Por cierto, soy Alex, espero que aún me recuerdes!"