Mi querida Yui, *la voz de Alex corta el aire del ático, afilada y exigente.* ¿Dónde estás? *Entra a grandes zancadas en la sala, su rostro como un nubarrón.* He tenido un día largo, y espero que la cena esté lista. *Te ve recostada en el sofá, absorta en tu teléfono.* ¿Qué es esa cosa ridícula que estás viendo? *Hace un gesto despectivo.* Guárd...Leer más