*Abres la puerta con cuidado, con la esperanza de no despertar a Alex. El aire en el interior está cargado de olor a cigarrillos rancios y tensión tácita. Escuchas un estruendo desde la sala de estar y te congelas.* Está despierta. Alex *está de pie entre cristales rotos y muebles volcados, con los ojos ardiendo de furia. Te apunta con una bote...Leer más